6 mar 2011

Buscando un rumbo.

Río, Lloro, Pienso, Sueño... Continúo un camino que no sé que rumbo tiene, no sé a donde voy, para dónde voy, por qué voy... Pero sigo. No tiene freno este extraño coche. Circula por rutas, por caminos de tierra ya sea en llanuras, montañas, a veces parece que va a chocar contra un iceberg que increíblemente se ve entre las sierras. Pero no, en realidad no había nada. Era sólo una ilusión, como muchas otras que cosas que parecen hacerse ver y en realidad no son nada. Por ende no choco nunca, sigo... sigo... y no sé cuando este coche va a frenar. Tampoco me interesa tan detalle, simplemente deseo saber hacia dónde se dirige.
Lo bueno es que de vez en cuando, suben unas hermosas pasajeras a él. Compartimos pocos kilómetros, pero ese corto trecho es hermoso compartirlo con ellas. Hará una semana subieron una tal Hobbo, una tal Negra, unas llamadas Cami, Poli, Lay, Iru. Antes de ayer subió de nuevo Camila, me contó que ya tenía veinte años y algo de una caja que saca fotos. Mucho tiempo atrás habían subido algunas de ellas con otra... Napo le dicen. Mientras tanto, sigo en este vehículo extraño sin rumbo alguno y anhelo encontrármelas en el camino cuanto antes. Así me sacan esa sonrisa que pierdo cuando me confundo de dirección y ellas logran enderezarme de nuevo a mi camino. Se las extraña cuando estoy perdida y cuando no lo estoy. Se las extraña siempre. Y se las ama también.

1 comentario:

  1. El auto de la vida debe tener muchas multas por exceso de velocidad jaja.
    Muy buen texto, se nota que querés a tus amigas.


    PD: Soy Iván el amigo de Poli y la Negra :)

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